Problemas de corredurías Interactive Brokers y Robinhood ponen en apuros a sus usuarios

Por John McCrank y Thyagaraju Adinarayan

7 dic (Reuters) – Las corredurías minoristas Interactive Brokers Group Inc y Robinhood experimentaron problemas técnicos al comienzo de la jornada del lunes, lo que impidió a algunos o todos sus usuarios operar mientras los mercados de Estados Unidos abrían.

Los problemas son los últimos de una serie de dificultades técnicas entre las casas de corretaje de este año, ya que los volúmenes de negocio se han disparado a causa de la decisión de la mayoría de estas plataformas de reducir las comisiones a cero y por las alzas del mercado este año después de una fuerte caída al principio de la pandemia del COVID-19.

Interactive Brokers dijo que experimentó «una falla significativa» en un sistema de almacenamiento de datos que dejó a sus usuarios sin poder operar, pero que la mayoría de sus servicios habían sido restaurados y esperaba que los demás volvieran a funcionar «prontamente».

«Reconocemos la perturbación que esto ha causado a nuestros clientes y ofrecemos nuestras disculpas», dijo la empresa con sede en Nueva York en un comunicado.

Robinhood, que tiene su sede en Menlo Park, California, dijo que había experimentado una «interrupción en el servicio», pero que todos sus sistemas ya estaban operativos.

Los fallos dejaron a los usuarios de ambos corredores de bolsa en apuros.

«Es una pesadilla mantener una posición que no se puede cerrar cuando se quiere. Es como estar sentado en un coche sin frenos», dijo a Reuters un usuario de Interactive Brokers con sede en Berlín.

«Por favor, arregla la aplicación que no podemos vender o comprar, en el negocio de las opciones nos mata cada vez que el servicio se cae», dijo un usuario de Robinhood en Twitter.

Los brokers minoristas han estado bajo escrutinio por las interrupciones y pasaron meses apuntalando sus plataformas antes de las elecciones del mes pasado en Estados Unidos en preparación para los volúmenes récord esperados, pero han tenido varias fallas muy notorias desde entonces.

«Obviamente, es un daño para cualquier empresa tener un apagón porque los clientes dependen de ella para su acceso al mercado, y cuanto más sensibles al tiempo son sus operaciones, mayores son los riesgo por un apagón», dijo James Angel, un profesor de finanzas de la Universidad de Georgetown. (Reporte de John McCrank en Nueva York y Thyagaraju Adinarayan en Londres Editado en español por Javier López de Lérida)

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