Cuándo, cómo y por qué se convirtió Diego Maradona en un ídolo popular

Cinco investigadores, docentes o especialistas del ámbito de las ciencias sociales analizan en diálogo con la Agencia Efe cuándo, cómo y por qué se convirtió Diego Maradona en un ídolo popular amado y venerado por la mayoría de los argentinos y, sobre todo, por los sectores más excluidos.

Los especialistas consultados por Efe coinciden en que la idolatría que genera Maradona trasciende lo deportivo y que su conciencia de clase, su verborragia, su histrionismo, su lucha contra el poder establecido y su origen humilde fueron algunas de las razones del amor que se le profesa.

MASIVO Y POPULAR

Diego Murzi, sociólogo, docente, investigador y vicepresidente de la ONG Salvemos al Fútbol, dijo en diálogo con Efe que para poder analizar la figura de Maradona es importante diferenciar lo popular de lo masivo.

‘Lo popular está vinculado al pueblo. Gilda, el Gauchito Gil, Rodrigo, Gardel o Perón son ídolos populares, aunque también son más o menos masivos. Pero para mí no tienen la capacidad de interpelar a un público tan amplio y a una cantidad tan grande de gente como sí lo hace Maradona’, dijo Murzi.

‘Ahí está una de las explicaciones. Maradona no tiene una cara, tiene mil caras. En vida, Maradona tenía un discurso con una dualidad permanente. Todos pueden armar su propio Maradona. Gilda a las clases medias o altas no las interpela. Perón y Evita no interpelan a los antiperonistas. Maradona es capaz de ser llenado por todos los significados. Algunos lo van a amar porque expresa a Argentina, otros al peronismo, otros a Boca, otros porque es contestatario, revolucionario y antipoder establecido’, explicó.

Además, Murzi resaltó que Maradona, como futbolista, puso a Argentina en un lugar de relevancia mundial.

EL DIEGO, COMO REPRESENTACIÓN SOCIAL

Ailin Tomio, psicóloga especialista en ciencias del comportamiento, le dijo a Efe que ‘Diego Armando Maradona como representación social no es lo mismo que Diego Armando Maradona como individuo’.

‘Lo que la gente lloró no fue a una persona, sino a un ídolo. Una representación social es un concepto cuyas características están consensuadas socialmente. La figura de Maradona caló hondo en nuestra sociedad porque fue una persona que rompió con las asociaciones y los estereotipos que teníamos de los argentinos y los ‘sudacas’ hasta el momento’, indicó.

La psicóloga consideró que Maradona ‘le dio esperanza a millones de personas porque ‘de repente ser argentino, ser latino y ser ‘sudaca’ estaba bien visto, porque era ser parte del lugar que dio a luz a Maradona, el ejemplo mundial del talento’.

Para Tomio, esa ‘representación social’ fue tan ‘fuerte’ que ‘no se rompió a pesar de todas las acciones negativas’ que tuvo Maradona como ‘individuo’

MÁS ALLÁ DE LO DEPORTIVO

El sociólogo Sergio Pignuoli, docente e investigador del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina), dijo que ‘la idolatría’ que genera Maradona ‘posee una profundidad y una duración que la vuelve incomparable con todas las demás’.

‘La razón no está asociada solo con la disciplina deportiva, ya que ninguno de los otros grandes ídolos del fútbol argentino, campeones del mundo incluso, recibió un sentimiento similar. El amor sin condiciones que le profesamos a Maradona tiene elementos que trascienden el fútbol y el deporte, y están asociados con la esfera pública, con la política y con la historia’, precisó.

‘Su carrera deportiva duró veinte años con algunas interrupciones, su carrera como figura pública se prolongó ininterrumpidamente durante más de cuatro décadas. Es raro decirlo así, pero su carrera futbolística sin par fue sólo un momento dentro de la historia de su figura. El ídolo popular se cimentó en el ídolo deportivo, pero no se agotó en él’, añadió.

El sociólogo y doctor en ciencias sociales enumeró algunos de los rasgos de Maradona que hicieron que el campeón del mundo en México 1986 sea amado: ‘su rebeldía, su humildad, su verborragia contestataria y picaresca y su sensibilidad ante las injusticias’.

‘Cuatro generaciones de argentinos de todos los sectores sociales nos apropiamos de él. La forma del ídolo cambió con cada apropiación: fue un diamante en el barro que reivindicaba su origen en los setenta, un ‘rockstar’ en los ochenta, un ícono global en los noventa y finalmente un socialista del siglo XXI. La sucesión y la convivencia de idolatrías tan distintas en un mismo ídolo popular revela que el amor por él no fue uno, sino muchos’, analizó.

Los sectores populares son los que más lamentaron el deceso del ídolo deportivo y para Pignuoli eso se debe a que Maradona logró que ‘esos sectores tuvieran un referente mundial admirable y capaz de acumular poder sin abandonar la insolencia, la humildad y el orgullo de pertenecer a los sectores socio-económico y políticamente más marginados’.

LIBRE Y CON CONTRADICCIONES

La antropóloga Guadalupe García, que se define como ‘maradoniana’, le dijo a Efe que ‘uno se puede ver reflejado en la historia de Diego’.

‘Uno puede reconocerse. No reconocerse de una manera idílica, sino en sus miserias, en sus contradicciones. Uno puede reconocer en su trayectoria biográfica y social una historia donde uno mismo puede sentirse. Una de las cosas que lo hace tan poderoso tiene que ver con su capacidad para inmiscuirse y atravesar la vida cotidiana’, afirmó.

La antropóloga sostuvo que Maradona es visto como ‘un símbolo de recuperación, de fortaleza y de lucha’.

‘Él siempre aceptó lo que fue y siempre habló desde un lugar muy claro. Da mucho miedo el pueblo y él siempre se reconoció como parte, lo reivindicó y lo llevó siempre a esos lugares’, afirmó.

Para García, en la historia del exseleccionador argentino ‘había un doble plano’.

‘Uno en Diego puede reconocerse y además llenó nuestras vidas de alegría, de emociones variadas, como desconcierto o sufrimiento. Uno pudo vivir con él. Uno no lo veía lejos, objetivado, sino que uno podía reconocerse’, remarcó.

‘Diego, sobre todo, es libertad. Con la pelota hacía lo que se le ocurría, era totalmente libre gracias a su talento y su destreza física. Esa misma libertad es la que tuvo en su vida. No quiere decir que hayan sido siempre acertadas sus decisiones, pero esa libertad es algo que conmueve’, señaló.

UN REFERENTE NACIONAL Y POPULAR

El licenciado en ciencia política Adriano Peirone, director de la Facultad Libre de Rosario, un espacio educativo autogestionado que ‘busca difundir el pensamiento crítico y popular’, le dijo a Efe que ‘el amor popular hacia Maradona desborda de sentidos, motivos y significados’.

‘Lo que hizo de su muerte la necesidad de un ritual tuvo que ver precisamente con la infinidad de significados que cada argentino supo inscribir en su figura. Desde hace más de cuatro décadas Diego se inmiscuye en el imaginario popular, lo perfora, desafía y escribe’, consideró.

Peirone también analizó el fuerte perfil político que tuvo Maradona en vida.

‘Si fuese posible identificarlo en algún cuadrante ideológico, sin dudas, sería el cuadrante nacional y popular. Incluso con sus combinaciones eclécticas, es inescindible la figura de Maradona de la reivindicación de la nación. Siempre ha tenido que ver con la reivindicación de ‘los de abajo’. Él mismo se ha visto y reivindicado como parte del pueblo en diferentes ocasiones y era públicamente peronista’, indicó.

Peirone señaló que en Italia Maradona se identificó con los excluidos y marginados del sur.

‘Maradona es amado por el pueblo porque su recorrido desde lo más bajo hasta lo supuestamente más alto lo hizo sin esconder su picardía. Una vez ahí, codeándose con ‘la crema’, no festejó su mérito sino que expuso las miserias del poder y se rio de ellas. Nos llevó a todos con él sin dejarnos afuera de la fiesta’, concluyó.

efe/Sebastián Meresman

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