¿Los debates presidenciales en EE. UU. influyen en la preferencia del electorado?

“Hasta el 90-95 por ciento de los espectadores del debate no registran cambios en la elección de los candidatos después del debate, pero de aproximadamente el 5 por ciento que llega al debate indeciso, más de la mitad de estos individuos reportará sobre la preferencia de un candidato después de ver el debate”, dijo McKinney, quien ha estudiado estos eventos desde los años 80.

En un análisis hecho por Pew Research Center a los debates presidenciales efectuados desde 1960, dos de los tres realizados entre Hillary Clinton y Donald Trump en 2016 tienen récord de 84 millones y 71.6 millones de espectadores.

También, consiguió una audiencia de 80.6 millones el realizado entre Jimmy Carter y Ronald Reagan en 1980.

McKinney, quien es profesor en el Departamento de Comunicaciones de la Universidad de Missouri, indicó que para los votantes “los debates sirven como un punto focal de una larga campaña”.

“Es el único momento de comparar a los candidatos, uno al lado del otro, en iguales condiciones”, dijo a los periodistas que participan en un programa virtual sobre las elecciones estadounidenses, auspiciado por los Centros de Prensa Extranjera del Departamento de Estado.

“Los debates generan más discusión de ciudadano a ciudadano que otro evento de la campaña”, observó.

Que cambien las mentes de los votantes, eso depende. Destacó que tienen una relevancia más notable cuando la carrera presidencial parece muy estrecha y cuando quedan suficientes votos indecisos (o persuasibles).

“Nuestra evidencia sugiere que los debates influyeron en el resultado de las elecciones de 1960, 1976, 1980, 1992 y 2000”, destacó.

El debate de este martes se realizará en la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio, y lo moderará Chris Wallace, de Fox News Sunday.

El encuentro se dividirá en seis segmentos de 15 minutos. Empezará a las 9 p.m. (hora del Este de Estados Unidos) y durará una hora y media sin interrupciones

Para la primera ronda se han elegido como temas el historial de Trump y Biden, la Corte Suprema, la pandemia del coronavirus, la economía, la raza y la violencia en las ciudades, y la integridad de la elección.

El presidente Trump ha dicho que no está haciendo nada especial para prepararse para el debate y que lo hace “todos los días”.

“Veremos al típico Donald Trump que vemos en sus ruedas de prensa sobre el coronavirus”, vaticina McKinney.

En víspera del debate presidencial, el periódico The New York Times publicó el pasado domingo que el presidente Trump no pagó impuestos federales en 10 de los últimos 15 años.

Según el medio, pagó US$750 de impuestos al gobierno federal el año en que fue elegido: 2016, y US$750 de nuevo en su primer año en el cargo.

Las revelaciones amenazaban con abrir una vía de ataque para su rival demócrata, de acuerdo a analistas.

El segundo debate presidencial está pautado para el 15 de octubre en el Centro de Artes Escénicas Adrienne Arsht en Miami.

Días antes, el 7 de octubre, será el debate vicepresidencial en Kingsbury Hall de la Universidad de Utah en Salt Lake City.

_____

*Escríbanos sus inquietudes, sugerencias y comentarios a redaccionusa@diariolibre.com.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *