“Es profesión de alto riesgo en Guatemala ser Presidente de la República”: Carlos Castresana

Ser presidente de Guatemala “se ha convertido en una profesión de alto riego” ya que en ese país la justicia se aplica igual para todas las personas, afirmó Carlos Castresana, el fiscal que dirigió la Comisión contra la Impunidad en Guatemala (Cicig) por encargo de la Organización de las Naciones Unidas, entre 2007 y 2010.

En entrevista para #AristeguiEnvivo, el jurista dijo estar sorprendido por la detención del ex presidente guatemalteco, Álvaro Colom, acusado de actos de corrupción en el Transurbano, modelo de transporte urbano implementado en el gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).

Castresana recordó que además de Colom, los ex presidentes Alfonso Portillo, Otto Pérez, y el actual mandatario, Jimmy Morales, han sido llevados ante la justicia, luego de que intervino la Cicig y se hicieron cambios en la Fiscalía Guatemalteca.

“Me parece importante que la Comisión contra la Impunidad en Guatemala y la fiscalía guatemalteca están siendo capaces de poner delante de los tribunales a personas sin hacer acepción de su categoría jurídica o política, que todos los ciudadanos tienen que responder igual ante los tribunales y eso me parece, en un país donde había 98 por ciento de impunidad cuando nosotros llegamos, que es un ejemplo de donde México podría tomar buena nota“, señaló.

El ex fiscal dio a conocer que en los diez años que lleva la Cicig y con los fiscales que han sido renovados, la violencia se ha reducido en 50 por ciento. “Hoy son asesinados la mitad de los ciudadanos que eran asesinados en 2007”.

De acuerdo con Castresana, esto se logró a raíz de la presión de la sociedad civil, la cual hizo que “los políticos fueran a Nueva York, tocaran la puerta al secretario general y pidieran ayuda”.

Además, detalló, se llevó a cabo el adiestramiento de funcionarios guatemaltecos, y se removió a varios fiscales y magistrados que no colaboraron en la ejecución del acuerdo. 

“Eso hizo que el mensaje llegara claro y alto a los fiscales y magistrados de que tenían que colaborar… Eso tendría que pasar en México, pero hay un problema de falta de responsabilidad en el sentido de que nadie les pide cuentas a los que desempeñan un cargo público y por lo tanto se sienten en la completa libertad de  no hacer nada sabiendo que no va a tener consecuencias“,  dijo.

El jurista advirtió que el proceso para lograr la igualdad en la justicia tiene un precio, pero no es imposible. “La lección de Guatemala es que sí se puede y debe servir de semilla para producir frutos en toda la región”, agregó.

Aquí puedes ver la entrevista completa: